Un rincón para sentir el cine.

‘Comer, rezar, amar’: ¡No más que me empacho!

Publicado el 08 de octubre de 2010 en ESTRENOS.

 

 

 

 

 

 

Larga, aburrida y pretenciosa película de Ryan Murphy. No sé por qué pero las cintas con mensajito moral no van conmigo. Hay un conflicto seguro cuando esto pasa. Y esta vez no ha sido la excepción. Pensé encontrarme con algo pequeño -dado su modesto presupuesto teniendo en cuenta la presencia de actores de alto calibre- e interesante y al final he salido decepcionado y agotado.

La película es absurda y poco creíble: una mujer (Julia Roberts) cansada de su rutinaria vida decide emprender un viaje espiritual con el propósito de encontrarse a sí misma. En ese trayecto se dedica, literalmente, a comer, rezar y amar. Roberts -que después del filme habrá subido unos cuantos kilos- se lo pasa en grande en Italia comiendo spaguettis y degustando vinos. Se encuentra a sí misma en la India y concluye amando en Bali mientras el espectador asiste inmóvil a todas estas empalagosas escenas.

Si es cierto que todos, en algún o algunos momentos de nuestra vida, hemos atravesado por una crisis existencial buscando algo o alguien que redireccione nuestro camino. Pero de ahí a enfundarse el traje de trotamundos y empezar a viajar por medio planeta hay mucho. Es de locos creerse eso. Encima la protagonista en esa supuesta búsqueda interior siempre recurre a su billetera para darse todos los lujos que se le antojan. ¡Ese tipo de introspección no le vendría mal a nadie!

Vicios aparte. La virtud -que si la tiene- del largometraje está en la mirada algo crítica hacia el mundo actual. Es un guiño a la mujer y al feminismo: hay todo un mundo por recorrer fuera del habitual rito de cocinar, lavar, esperar al marido y cuidar a los hijos. Esta virtud junto con la fotografía son las dos cosas rescatables dentro del filme.

No será para siempre, nada lo es asegura la novia de América en una de las escenas como adivinando el aburrimiento del espectador que espera impaciente su final.

Comer, rezar, amar  es como leerse un libro de Cuauhtémoc Sánchez. ¡Así de inútil! y encima debes aguantar que te metan a la fuerza el mensaje de autoayuda durante las casi 3 horas de la película.

Ustedes son los que deciden finalmente si verla o no pero si quieren una recomendación les diría que no pierdan su tiempo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s